domingo, 26 de abril de 2009

Sólo por si deseo saberlo

Para cuando trate de hablar de amor, y ningún atisbo de incoherencias poéticas se me caiga de los dedos... tomaré precauciones. Mientras tanto es mejor así.

Y por cierto, estando enamorada es bastante burdo comparar a tu hombre con electrones. Lo compararía más bien, con algún verbo adejtivado. Además... aún siendo electrones, ¡no tiene sentido aquella comparación, mujer!

martes, 21 de abril de 2009

Yo no te pido - Benedetti (cantada por Pablo Milanés)

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
-
Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tú quieras
las palomas que suelo mirar.
-
De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
qué le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.
-
Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas no te niegues
no hables por hablar.
-
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
-
Adiós destinatario.

sábado, 18 de abril de 2009

El arduo camino de un Migo.

Los Migos lo eran todo.
No obstante los Migos siempre sentían que algo les hacía falta.
Entonces nació Con.

Desde entonces, la profecía de los Tigos, dice que quien encuentra a Con, no muere solo.

viernes, 17 de abril de 2009

(Teoría vagabunda en las callejuelas de una historia)

Con 9 años de edad, el hijo de Elisa tuvo un sueño duro. Despertó en medianoche llorando espantado. Elisa se sentó en un costado de la cama y le acarició el cabello. Le explicó que era solo un sueño y que volviera a dormir en paz. Se quedó con él hasta que la noche lo cogió en sus brazos y recién entonces, Elisa volvió a su habitación.
Treinta años más tarde, el hijo de Elisa lucha en una guerra. Ve a su patria morir en manos de los adversarios y teme como nunca. Está espantado, y entonces piensa... ¿será también esto un sueño? Y se desmaya.
Abre los ojos, y ve a Elisa sentada a su costado, quien le dice lo siguiente: "Vuelve a dormir, hijo mío. Era solo una pesadilla. Puedes volver a dormir. Debes despertar de mañana."

Ahora viejo, el hijo de Elisa cuenta a sus nietos su osadía en la guerra. Cuenta cómo su patria volvió a nacer de las cenizas. Y cómo la vida sólo es un sueño del que hay que despertar. Claro que; en el momento apropiado para hacerlo.

Que porqué la muerte? No lo sé.

miércoles, 15 de abril de 2009

Dime si venceré

Camarada, a ti te hablo.

Tu espíritu de lucha siempre me ha llamado fuertemente la atención. No entiendo hasta qué punto yo he estado equivocada al creer que la teoría y la práctica son disociables. En caso de haberlo estado. Tu esmero sensato por aunar la abstracción de algo bello con tus actos en el diario vivir, me fortalecen y me hablan de pasión.

Tienes un no se qué de erróneo que me cautiva a remediarte. Sin embargo me remedias sin siquiera acercarte, sin siquiera intentarlo. Y yo mientras tanto, no te logro.
Le doy el valor a esta "relación" por lo que significa, no por lo que originalmente vale. Vale muy poco si lo que adquiero es compañía. Puesto que contigo siempre estaré sola. Conmigo misma.
Me haces ser mi mejor compañera. Y también me contagias la "camaradería". Y me desespero porque me siento en la frontera de dos naciones. Mientras tú eres el agua del mundo, y a veces su tierra.
¿Qué pasa contigo y tu mirada? ¿Por qué sonríes así? ¿Por qué hueles así? Así silvestre.
¿De dónde vienes que no sea de Chile? ¿Por dónde trepaste hasta aquí? ¿Por dónde llegaste? ... Simplemente ¿por qué?...


Pero sé, y seguramente sabrías, que esas no son las preguntas. Eres sólo un ser humano.
El problema, el defecto, el milagro... es que yo aún veo tu silueta destacando entre muchas sombras. Veo por dónde iba, quizá a dónde va. Y la sigo de soslayo, desde aquí. Desde lejos. Porque quiero entender la diacronía de esta historia. En qué punto se detiene para no obervarla en movimiento. Necesito saber qué significas. Porque veo tu nombre, tus fichas, aquel "Venceremos!"... tu rostro intacto en mi memoria. Y no concluyo qué quiere decir tu existencia, ni dónde debo colocarte en mi vida.

Sencillamente no comprendo.

martes, 14 de abril de 2009

Esa voláh

No sé que onda la palabras. Como que me están haciendo huelga por no leerlas en los libros y las historias que forman. Si ya sé, igual conlleva trabajo darle sentido y buena prosa a una historia. Pero pucha, me queda poco tiempo para leer libros últimamente. Perdonen que sólo las esté usando como medio para aprender cosas relacionadas a la ciencia. ¿No me harían tregua por un tiempo? Por último para saber que no perdimos la confianza. ¿Ya?
Bueno, hagamos algo: me leo un par de libros buenos, y luego vemos que pasa. Ya, y no sean tan esquivas. Si yo las quiero harto... igual, después de todo lo que me han dado... no es para menos :)

Si son secas ;D (no es que les esté haciendo la pata xd)

sábado, 11 de abril de 2009

gen egoísta

"Todo gen busca perpetuarse" [Richard Dawkins]

La gallina, por ejemplo, no sería más que una estrategia, un truco del huevo para hacer otro huevo.
Qué weá más loca.

sábado, 4 de abril de 2009

Lunataria.

Es extraño leer a Sábato otra vez. Fue hace más de un año, cuando aún necesitaba de esas palabras inquisitivas, urgadoras de lo obvio. Y de lo obviamente escondido, por cierto.
Increíble me es pensar, que yo maquinaba como Juan Castel, el asesino protagonista de la novela "El Túnel". Me esmeraba en recorrer todos los laberintos de mi cabeza. Y tenía la obsesión absurda y no asumida de ser perfecta. Y bien no vale detenerse en este punto.
Sigo siendo inquisitiva, pero a solas. Sábato transcribe esa cualidad de la mente de los que gustan pensar más elaboradamente. Y yo lo amaba, créanme. Aunque al receptor que designo en plural, (con eso de "créanme") posiblemente ni siquiera alcance a singular. Pero por otro lado sé que no es así. Te lo debo haber dicho [que escribiría aquí]. Y por eso me lees. Sé que mi escritura no es de gusto popular. Pues yo no lo soy. Un viejo causa-efecto.
Antes de seguir desdiciendo y re-diciendo lo que explicaba sobre el blog, prefiero proseguir. Sigo siendo así. Analítica. Pero bastante.
No quiero contar las espectativas que tengo sobre mi misma (eso iba a hacer). Sería un adulterio a mi compañía. (Es que no le gusta compartir nuestros secretos. Entenderán, estoy segura).

El lenguaje y sus mecanismos son fascinantes. Te ayudan a crecer. No sé si lo has notado, pero como que ordenan la red sináptica de tu cerebro, y la ilustran con elegancia.
Es limitante. Pero lo ilimitado está en tu cabeza. Sería mucho pedir tener esa información descondensada en letras, y más aún, idéntica a la original y con unas pizcas de corazón.
No. Definitivamente el lenguaje y sus funciones son geniales.

Mi real inspiración... él, Sábato. Pero no quiero escribir como él. De partida, no podría. Por otro lado, no debo.
Y no debo por dos motivos.
Porque resultaría como una prolongación amorfa de lo mismo. Y segundo, porque quiero crear mi propia línea. Aunque tengo que admitir que si no fuera porque lo estuve leyendo hace un par de horas, la vena literaria no la hubiera hallado nunca. Y hubiese tenido que pincharme todo el brazo de la distensión lingüística, hasta dar con unas palabras extasiadas, y faltas de sentido. Que finalmente, me quitarían la razón.

Hola. Te invito a leerme. Quizá haya algo para ti. (Un "ti" pluralizado en todo caso)
Y nada, hasta luego.


Con picardía a la demencia: Luna