jueves, 25 de junio de 2009
Despido este blog con el paso que cierra mi andanza de querer volar. No sé si fue hoy, hace unos minutos, o una semana atrás. Pero ya encontré lo que andaba buscando.
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He estado hace horas escuchando un concierto de Ismael Serrano.
Admito que antes lo encontraba aburrido y monótono. Pero hace un mes, quizá, que le vengo poniendo atención a un par de sus letras y me quedó gustando. "Hoy es tiempo de cumplirnos las promesas que nos hicimos, porque ayer ya no las cumplimos y ya mañana será tarde". Es parte de uno de sus prólogos, y me agrada bastante su estilo. Me llega, digamos.
"Últimamente", "Papá cuéntame otra vez", "Pájaros en la cabeza", "Principio de Incertidumbre", "Casandra", "Tierna y dulce historia de amor", entre otras.
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[Sobre el principio de incertidumbre] "...El principio está relacionado con el hecho de que, el observador, por el mero hecho de ser testigo, influye en la realidad de lo que está observando..."
>>"...Me gustaría demostrar que cada canción es diferente porque tú estás a mi lado. Cada concierto es diferente porque tú lo escuchas, porque tú cantas conmigo."
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Además de su prosa, incita a recordar, a no olvidar el pasado. Tener conciencia. Saber elegir en qué villano no he de convertirme. Pero sin odiar, sin tener rencores.
No sé cómo será éste hombre en su vida pero, conjuga sabias verdades. Sentires, e historias casuales.
Y algo de bailable tienen sus melodías; me agrada.
Sin embargo, la canción que mejor supe oír, fue la siguiente:
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Zona Cero
La Zona Cero está en el alma de occidente,
cerca del corazón, en un solar de Manhattan.
Cayeron los gigantes. Lágrimas de septiembre.
Lágrimas de carne y metal. El planeta contuvo la respiración.
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Los hijos del ocaso se armaron en respuesta.
Que pena que no sepas repartir tu piedad.
También que cada herida en la piel de este planeta
es una Zona Cero que llorar.
Y abres otra herida repitiendo el mismo error.
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La Zona Cero sangra en la ruinas de Kabul.
Una boca sin dientes sonríe bajo un burka.
La Zona Cero extiende sus manchas hacia el sur.
Y no hay septiembres ni lamentos
para esta tierra agujereada por el fuego.
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Rodeado de alambradas, muy cerca de Belén,
En plena Zona Cero nació el hijo de un dios.
Los olivos se secan y Palestina ve como bajo los escombros
duermen palomas que se esconden del invierno.
Y ahora tú, mi amor, pequeña gran superpotencia
despiértame y dime que las cosas van a marchar bien.
Que sembrarás de flores toda la ciudad.
Que me harás temblar.
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Y ahora ven, mi amor, salgamos a la calle
bien temprano, para gritar que en nuestro nombre
nunca deberán cortar las manos que sembraron, que dieron calor.
Y si es en su nombre, yo maldigo a dios.
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Desde un hotel contempla la bella Scherezade,
cegada por las llamas, las calles de Bagdagd.
Las mujeres se esconden del lobo en Ciudad Juárez.
Y en un semáforo de Río de Janeiro, los niños comen
plomo y papel de celofán.
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En África la Zona Cero hincha los vientres y
llenará sus camas de sombras y delirios.
Un indio en una selva hoy sueña con serpientes.
Y en un café de Grozni los más viejos, lloran por la calma
que no volverá.
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Y ahora ven mi amor, pequeña gransuperpotencia
despiértame y dime que las cosas van a marchar bien.
Que sembrarás de flores toda la ciudad. Que me harás temblar.
Y ahora ven, mi amor, salgamos a la calle bien temprano
para gritar que en nuestro nombre nunca deberán cortar
las manos que sembraron, que dieron calor.
Y si es en su nombre, yo maldigo a dios.
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Es increíble como un buen orador puede hacer de una persona, un buen oyente. Cuando esto es necesario.
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Por terminar, en cuanto a mi entrada sobre el ego y derivados, llegué a una conclusión personal, como era de esperarse. Es que tengo la mala costumbre de responder preguntas que nadie hace, y más aún darles un toque de casi universales (ambiciones locas). Pero bien sé, que el consentimiento unánime sobre una idea es irrealista e imposible. Así que, reitero, la conclusión si bien es personal, creo que es cierta. Si me conoces habrás de saber que conozco la subjetividad de un punto de vista, y que no soy para nada alguien de poco criterio en ese aspecto. Entonces, para no dar más vuelta. Ahí va:
Hablando del ego. Si no le haces daño a tu entorno cercano, aquello en que influyes directamente, tienes tu ego controlado y estás hablando en realidad de un autoestima bien puesta. Un amor propio bien arraigado. Esto, en respuesta al anónimo (Miguel), de que eres fuerte emocionalmente. Entendí tus palabras dando por hecho a que aludes a madurez o inteligencia emocional. Es decir, no te tomé literalmente. Porque si hablamos de fuerza, ese es un aspecto de la inteligencia emocional. Y tal vez hay cosas que no has analizado bien. Pero eso ya no está en mi concernimiento.
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Por otra parte, el equilibrio no existe de por naturaleza. Si se intenta describir las "propiedades de la vida", entre ellas se enlista "desequilibrio". Empero, más allá de eso, es interesante que exista la diversidad. Es un supuesto muy volátil decir que la vida sería aburrida en ausencia de diversidad, porque ¿qué es eso? Nadie lo ha conocido, y no va a existir. Por ende, a lo que yo apuntaba, era a que el egocentrismo es destructor cuando encabeza la lista de cualidades de una persona. O se codea con las principales. Porque ahí deja de ser interesante (en el contexto de la diversidad y eso). Es interesante cuando una persona tiene el autoestima muy alta. Que no es lo mismo. Por favor no se confunda. Vaya a la raíz de la palabra si así lo precisa.
Es difícil hacerse entender con estos términos que se suelen usar de buenas a primeras. Espero haber disuadido algunos nudos del enrevés.
Independiente de si fue así o no; para quien me haya entendido, le tengo la conclusión de una vez.
Cambié. Pero no cambié a los días de escribir la entrada, por haberla escrito. Yo ya venía cambiando. No creo poder sanjar tan tajantemente que ya cambié de forma absoluta. Una vez dije aquí mismo que no creo en absolutismos. Pero sé por dónde estoy caminando, sé de dónde vengo y... tanteo hacia dónde voy.
Éste egocentrismo predominante que he traído desde unos años atrás (que, a todo esto, calzaba con el primer ejemplo de la entrada original), lo estoy educando, y con buenos resultados. La gente cambia, si así lo quiere.
Y lo que cambia de la gente, son sus actos. Los actos no te definen, como por ahí dicen. Pero hacen de la definición de tu esencia, algo impredecible, una elección de las mejores palabras que han de escribirte. Y que surgen de tu empuño y letra.
Lo que pasa a veces con las personas, es que no siempre escogen por sí mismos las palabras. Y cuando ésto ocurre, pasan los años y llega el día en que se detienen a mirar lo que son; y es entonces cuando no reconocen la caligrafía que los ha escrito. Luego buscan culpables y no se dan cuenta, que fueron ellos mismos quienes escogieron sus derrotas, y sus victorias también.
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Uno escoge y elige quién quiere ser. En qué creer. Porqué creer.
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Por dar fin a todo esto, quiero contar a quien quiera saberlo que hallé lo que andaba buscando. Dicen por ahí, que mientras más buscas, más cerca estás de hallar lo que quieres. Y que en ocasiones, ni siquiera era lo que creías buscar.
Por mi parte puedo estar feliz ahora. O casi, pero de una forma inmensa.
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Chao, y gracias a quien me haya leído por hacerlo. Porque honestamente, jamás uno le escribe al aire.
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lunes, 22 de junio de 2009
Que triunfante la entrada del sol por las montañas. Que dulce su adiós en la sumersión marina. Que tristes son estos días opacos. Que majestuoso es el clima, por otra parte. Los árboles se hablan en ventiscas y comunican lo que pretende el cielo. En un murmullo las nubes susurran "lluvia", y de pronto el cielo se cae sobre la ciudad. (Los truenos no saben hablar en voz baja)
Y la tierra se despierta para jugar con barro. Juegan las piedras.
Juegan los charcos donde arrojo las piedras.
Juega el agua al kamikaze.
Las gotas se matan en mi cara. Y veo morir al cielo. El cielo se muere en mi cara, se muere en mi cara y en la ciudad también.
Publicado por Luna en 17:59
viernes, 19 de junio de 2009
Sobre el ego. [by mi alter]
Es increíble pensar que hasta cierto punto, somos todos unos egocéntricos. Aunque por otra parte, es lo más lógico que así sea. Forma parte de la individualidad de ser.
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Con ego se suele aludir a cualquier aspecto del yo. Por ejemplo, está quien vive en la dialéctica interna entre si se odia o se ama. Es decir, aquella persona que tiene rasgos de egolatría como de autoestima inframundana. Y que a la larga vive en un alto y bajo de emociones relacionadas consigo mismo. Éste es un aspecto existencialista del ego. Sea como sea, ésta persona es muy egocéntrica.
Otro ejemplo, es la persona que simplemente se adora y atiende casi exclusivamente a sus necesidades, siendo de paso pedante o arrogante. Sintiéndose centro (literalmente) de su núcleo de cercanos, y lejos, el mejor.
Y no falta el que por todo se victimiza y es centro de su propia desgracia. De baja autoestima y en algunos casos, hipocondríaco.
Y está simplemente el resto. Pero todos estos ya se van tildando con otro tipo de problemas que no vienen al caso.
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Como dijiste Camilo, en tu comentario de la entrada anterior, hay personas que se vuelven expertas de sí mismas. Y son nada menos que los egocéntricos. Ahora que claro, con respecto al tema de que la gente no cambia, ésto tiene mucho que ver con lo que hablo.
Porque miren, si la persona del primer o tercer caso fuese capaz de salir de sí misma a una concientización real de lo que es la sociedad, o las personas (dependiendo del área que desconozca), cambiaría.
Si en el segundo caso, la persona fuese capaz de interiorizarse con su mundo interno y evaluarse instrospectivamente, se daría cuenta del cinismo en que vive. Y cambiaría.
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Vale tener en cuenta que esto de exteriorizarse o interiorizarse es algo más allá que tener noción de la realidad de las cosas. A veces se vive en un autoengaño prolífico de prejuicios mal fundados (algunos), y se actúa de acuerdo a ellos. Aunque como pueden ser personas tan prácticas como complejas, a veces estos prejuicios son más bien suspicaces que erróneos.
Los egocéntricos suelen ser personas inteligentes, pero no lo suficiente emocionalmente. Autorreferentes, egoístas en ocasiones, materialistas algunos, amargados otros, bufones gran parte, y así.
Me reconozco una egocéntrica y como buena analítica que soy, sé que ya es mucho de palabras y que es hora (hace rato) de actuar. No prometo, porque no tendría sentido, que cambie. Pero voy a intentar poner en práctica la teoría de: La gente cambia si así lo quiere.
Cuando sepa de respuestas les cuento mi nueva perspectiva sobre el asunto. A ver vía experiencia qué es lo que cambia. Y cuándo es necesario éste tipo de cambio.
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Y na' po, Continuará.
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Publicado por Luna en 16:19 6 reacciones
Etiqueta: Bajo el efecto de la inspiración (R)
martes, 16 de junio de 2009
Una mujer.
Somos extrañas las mujeres.
Una tipa con un puro en la mano mira los árboles de un parque. Piensa con repudio en la gente que transita. Y poco le importa si se cae el mundo en ese instante. ¿En qué momento empezó a dejar de importarle? ¿En qué instante la vida se le volvió prescindible?
Esta mujer está asqueada del smog de Santiago, pero fuma porque poco importa. Todo importa poco. ¿Qué haría feliz a una mujer como ésta? ¿Le importará poco si la han de querer?
El cariño hace de lo insípido una obra. Una obra de arte, una obra de amor. Y el amor más que algo meloso, más que poemas, más que un vivir o morir por lo amado, es el sentido que tiene el respirar. Pragmáticamente es un absurdo todo esto. Una parodia de mal gusto. O en último caso un chiste fome. Y, lo único que hace cohabitable al planeta son los lazos afectivos.
Un perro más allá se persigue la cola. La mujer esboza una risa floja, y se siente ligeramente bien. Es inteligente, y sabe reconocer que no está tan mal esto de ser feliz. Entonces recuerda las veces en que fue feliz. O no, casi feliz. Pero inmensamente.
Frente al parque, por una vereda camina un niño. Uno chico, no más de 9 años. Está sucio y tiene la mirada astuta. La mirada dura y zorra. ¿Qué cresta hace un niño de esa edad incrustado en la miseria humana? Eso es para los adultos, eso es para ella. Para ésta mujer de la que hablo.
Y tal vez no está tan equivocada porque, si ella no escupe a la humanidad, ¿quién lo hará?
La gente necesita un escupo en la cara. Y ella quiere encargarse de hacerlo.
Pero ¿de qué conciencia se habla si no hay justicia? Ella ha sido escupida. Y como se siente sucia, se detesta, y se escupe a si misma. Tenemos entonces, la sumatoria de las pellejerías mundanas en una persona, en una mirada, y en la gente que se involucre afectivamente con ella. Porque claro, el intercambio de bienes sentimentales se verá afectado por las ruinas que ella carga. Y como ama (porque ella ama) ve los escombros que se van cayendo, entonces no ama a plenitud y tampoco deja que la amen bien.
Ella necesita. Y necesita y depende de cosas que sabe no han de fallarle. Porque la gente falla. Y lo sabe porque le han fallado y ha fallado muchas veces. Pero, ¿por qué el miedo? En la vida todo es tan impredecible e imborrable... No tiene sentido huir por las laderas y no seguir el camino que estructura el coraje. ¿Coraje?, una charlatanería más, piensa. No se trata de coraje o cobardía. Se trata de desiciones apropiadas. De errores necesarios. De osadía, pasión... pero ¿coraje?
Es hasta fácil ser osado. Basta con anular tu sentido común, tus complejos y actuar. Seguir los impulsos. A algunas personas les cuesta. Pero entre hacerlo y no hacerlo hay un paso.
Entonces, ¿coraje? (se pregunta otra vez la mujer). Ah, se necesita de paciencia.
Es un don no excitante aquel. No va a la par de tus sentidos básicos y no calma a un corazón altanero. Se trata de madurez emocional, psicológica. Y que a la larga, ayuda a ser valiente.
Pero esto es muy complicado, tedioso y... no.
La mujer chupa con concentración máxima el puro. Se lo envió su tío de la Habbana. "Es de los mejores", le habría dicho. Con todo esto piensa, (mientras mira al chico de la vereda), y concluye que las cosas no tienen arreglo. ¿Qué puede hacer una inmunda como ella?
Y ahí, es cuando se odia más. Por lo mismo. Por ser como es. Dizque podría cambiar. ¿Pero la gente cambia? "No, la gente nunca cambia".
Luego el poder analítico se le cansa y la sobrelleva un autodestructismo demoníaco. No quiere saber del mundo, y mejor saca su mp4. Se aburrió de odiarse y deja que la música lo haga por ella. Ahora se deja llevar por la distensión y el tema se cerró con su último pensamiento. Uno que sanjó su búsqueda. Por ahora, al menos.
Se siente resignada y entregada al aire vicioso de la realidad. Como la gente no cambia, y los motivos no son suficientes para matarse, habrá que vivir.
Y resulta que, para personas como ella, éste vivir resignado suele ligarse a malas tendencias.
Llámese hedonismo barato, obsesiones peligrosas, desmotivación extrema, o una mezcla trémula de todos estos factores [que es lo más frecuente].
Acabó el puro y lo tiró al tacho que estaba a su lado. Algo en su expresión enfatizaba urgencia. Se sintió rancia, sola, y perdida. La música influía en su estado, puesto que ni ella misma quería ayudarse. Necesitaba sentir la pena, la rabia, la desolación, el rencor, la autodesmoralización. Influirla con todos los estímulos posibles.
Pero eso ella no se lo contaba. Era un secreto entre su pasado penitente y su futuro condenado. Un acuerdo para hacerla cumplir sus propios designios de desgracia.
Y si, comenzara a ser feliz de nuevo, se encargaría de arruinarlo. Porque eso sería señal de que algo anda mal. Su destino (aunque no creía en él) era ser desdichada. Siempre a lo más, una casi feliz.
No sé, en todo caso, quién le dijo que la felicidad es una quimera. No sé por qué no le han contado que el pasado ya no es suyo. Y que el futuro tampoco le pertenece. Lo único propio es su presente y su inexpugnable pobreza.
Nadie más que ella, asegura que la vida [su vida] es un fraude, una estafa del Dios en que no cree.
En un mundo de infinitas posibilidades, y azares caprichosos de la suerte, sanjar la vida es un absurdo más absurdo que vivir. Incluso si el destino existe. Que fome no jugar a ganar.
Publicado por Luna en 22:33 1 reacciones
Etiqueta: Bajo el efecto de la inspiración (R)
Ensayo de Marco Antonio de la Parra.
"(...) Los Simpsons le dan una pirueta cínica [a los valores norteamericanos] y lo convierten todo en farsa, en una amalgama imposible (...)"
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"El horror de lo imposible nos desternilla de la risa, nos suelta la carcajada. El mundo en realidad se ha vuelto indispensable y necesitamos un Sofá Simpson en el cual deponer toda nuestra desazón. Cuando la vida familiar ya casi es imposible y las familias uniparentales y otros modelos familiares reemplazan los códigos tradicionales, cuando el estrés nos carcome, la ecología no se sostiene en sus principios ante los Mr. Burns de este mundo, cuando el mal parece triunfar en donde pongamos la vista, Los Simpsons nos dice que sobreviviremos. La catarsis es absoluta. El descanso, el suspiro, la posibilidad increíble de dejarnos llevar por la esperanza que el Occidente que vivimos sea solamente un paso de comedia."
Publicado por Luna en 20:23 0 reacciones
Etiqueta: citas
Sobre lo tácito de algunas relaciones.
- ¡No me uses!
- ¡Entonces deja de ofrecerme ayuda!
- Pero... pídemela, y no me sentiré un objeto.
- Te engañas. Y lo siento pero, no te puedo ayudar.
- ¿Por qué me usas entonces?
- Porque me dejas hacerlo.
- Pero tú necesitas ayuda en otras cosas.
- Exacto, necesito ayuda. No a ti.
Publicado por Luna en 18:54 0 reacciones
jueves, 11 de junio de 2009
No entiendo qué hace parada en la esquina. Entre la bocacalle y mi casa. Se sienta en el suelo y mira para adentro. A veces esta otra va y se sienta al lado de ella, pero tras la reja. Y escucha los cuentos que ésta le relata. Después me viene con que la conozca. Pero es que yo no quiero saber de esos cuentos.
Publicado por Luna en 17:46 0 reacciones
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