Sobre lo tácito de algunas relaciones.
- ¡No me uses!
- ¡Entonces deja de ofrecerme ayuda!
- Pero... pídemela, y no me sentiré un objeto.
- Te engañas. Y lo siento pero, no te puedo ayudar.
- ¿Por qué me usas entonces?
- Porque me dejas hacerlo.
- Pero tú necesitas ayuda en otras cosas.
- Exacto, necesito ayuda. No a ti.

0 reacciones:
Publicar un comentario